miércoles, 26 de febrero de 2014

Boyfriend sweater curse

Habias oido hablar de él? Sí, sí, la maldición del jersey tejido para un novio.
Cuenta la leyenda que una tejedora NUNCA debe hacerle un jersey a su novio si es que se quiere casar con el. Las bases de esta leyenda? Pues que un jersey es un trabajo larguisimo para una tejedora y si no es agradecido o tomado en cuenta con suficiente efusividad pues... se va al carajo la relación.
Mi opinión sobre esta leyenda? Que a ver qué novio te buscas! Si es que te quieres casar ya tendra que se bastante efusivo y agradecido de todos los regalo tejeriles que le haces.
Pienso yo que si es una persona que te ve tejiendo, habla contigo de tejer y ve sómo se te ilumina la cara cuando ves una madeja, un nuevo color o fibra, si ves que te entiende o hace como que sí te entiende y te apoya... pues la maldición no tiene por qué cumplirse!
Cuando empecé a salir con mi costillo, también fué la epoca por la que empecé a tejer. (Bueno, ya llevaba un año o así) y por supuesto después de tanta bufanda lo que te apetece es embarcarte en un proyecto enorme y significativo, total quieres probarte a ti misma que eso de tejer vale para algo, no solo para calentar cuellos y cabezas.
Un truco que aprendí muy al principio de este asunto... deja que él opine sobre el patrón y la lana... pero sólo que opine, que no lo escoja porque sino... ya sabemos lo que pasa cuando tenemos que tejer algo que no nos gusta.
Bueno, mi novio de entonces escogió este patrón (he estado buscandolo por todos los sitios posibles y no lo encuentro, por supuesto esto fué antes de que ravelry existiera!) y la lana... aquí tengo que puntualizar que me timaron en la tienda. Como nos vieron cara de primer jersey, compré para 8 jerseys según la recomendación de la dueña de la tienda...
Sufrí, sudé y disfruté muchisimo este proyecto. Según iba creciendo me decía a mi misma que las medidas tenían que estar bien porque lo decía el patrón (muestra de punto? pero si yo no sabía que era eso!) y así seguí, tiki, tiki, tejiendo.
Una vez finalizado, cosido y planchado (sí, ese fué mi bloqueo) el jersey le valía a cualquier tiarraco menos a mi novio! Pero si me quedó enorme!!!
Y aquí la muestra de amor (ya sabía yo que este era el bueno) se lo puso, una y mil veces! orgulloso le dijo a la gente que lo había hecho yo para el... y aún está colgado en su armario. Eso sí, sólo se lo pone cuando hace muchisimo frio porque es gordisimo!

Aqui la prueba del delito, no os riais... :)



Pienso hacerle otro más bonito y con los conocimientos adquiridos en estos años de agujas.
Happy Knitting!

6 comentarios:

Tere Valencia dijo...

Eh, ¿quién se ríe? Si se ve raro siempre puedes decir que es un modelo de Stephen West :)

Belén Yo tejo dijo...

Sí debe ser un síndrome... hasta sale en el segundo o tercer libro de El Club de los Viernes, jejejeje

enenaro dijo...

Jajajaja (me rio); me ha encantado la historia

Candela dijo...

Juas, juas, juas, todo costillo de knitter tiene un jersey así. quien esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Kuku dijo...

Aiama!
Me ha encantado la historia!!!
Y el jeresy ahoa lo haces con los ojos cerrados!!

Teresa Velasco dijo...

Me ha encantado: he sonreído y he asentido... cuánta razón y qué bonito!